martes, 18 de febrero de 2014

Ciclo cardíaco

Ciclo cardíaco

Patrón repetitivo entre contracción (sístole) y relajación (diástole) del corazón.

Acción de bombeo de 2 pasos, se contraen los atrios y después los ventrículos.
Cuando atrios y ventrículos están relajados el retorno venoso llena los atrios, y la acumulación de presión hace que las válvulas AV se abran para llenar los ventrículos, al final los atrios se contraen para terminar de llenar lo ventrículos.
Cuando los ventrículos se llenan, estos después de contraen para expulsar la sangre hacia pulmones y el resto del sistema. Se expulsan 2/3 partes de la sangre y después se relajan y se vuelven a llenar nuevamente.

Cada ciclo dura 0.8 s, o sea 75 lpm (0.5 s diástole y 0.3 sístole)







El responsable de llevar el ritmo del corazón es el marcapasos o nódulo sinoauricular (nSA), cerca de la aurícula derecha. Aquí se originan despolarizaciones espontáneas, la cuales son transmitidas por las células miocárdicas. 

Existen 2 regiones más que pueden generar de manera espontánea potenciales de acción: nódulo atrioventricular (nAV) y fribras de Purkinje, que pueden actuar en casos de bloqueo de conducción. Se les conoce como marcapasos ectópico.

Potencial de acción del marcapaso

Durante la diástole en el nSA muestra una despolarización espontánea lenta llamada potencial marcapaso (-60mV a -40 mV)

El calcio desporaliza y origina la contracción del corazón.


Viscosidad: Flujo laminar y turbulento

Los fluidos reales siempre experimentan al moverse ciertos efectos debidos a fuerzas de rozamiento o fuerzas viscosas. Así, la viscosidad es responsable de las fuerzas de fricción que actúan entre las capas del fluido. En los líquidos, esta surge de las fuerzas de cohesión entre las moléculas de la sustancia. La viscosidad en los líquidos disminuye con la temperatura, mientras que lo contrario sucede con los gases

Cuando entre dos partículas en movimiento  existe gradiente de velocidad, o sea que una se mueve más rápido que la otra,  se desarrollan fuerzas de fricción que actúan tangencialmente a las mismas.

Las fuerzas de fricción tratan de introducir  rotación entre las partículas en movimiento, pero simultáneamente la viscosidad trata de impedir la rotación.  Dependiendo del valor relativo de estas fuerzas se pueden producir diferentes estados de flujo.
Cuando el gradiente de velocidad es bajo, la fuerza de inercia es mayor que la de fricción, las partículas se desplazan pero no rotan, o lo hacen pero con muy poca energía, el resultado final es un movimiento en el cual las partículas siguen trayectorias definidas, y todas las partículas que pasan por un punto en el campo del flujo siguen la misma trayectoria.  Este tipo de flujo se denomina “laminar”, queriendo significar con ello que las partículas se desplazan en forma de capas o láminas.

Al aumentar el gradiente de velocidad se incrementa la fricción entre partículas vecinas al fluido, y estas adquieren una energía de rotación apreciable, la viscosidad pierde su efecto, y debido a la rotación las partículas cambian de trayectoria.  Al pasar de unas trayectorias a otras, las partículas chocan entre sí y cambian de rumbo en forma errática.  Éste tipo de flujo se denomina "turbulento".

Los fluidos reales siempre experimentan al moverse ciertos efectos debidos a fuerzas de rozamiento o fuerzas viscosas. Así, la viscosidad es responsable de las fuerzas de fricción que actúan entre las capas del fluido. En los líquidos, esta surge de las fuerzas de cohesión entre las moléculas de la sustancia. La viscosidad en los líquidos disminuye con la temperatura, mientras que lo contrario sucede con los gases





Bibliografía

  1. Castro, S. (2013). Fisiología Cardiovascular [diapositivas de Power Point].
  2. Clasificación del flujo como laminar o turbulento (s.f.). Recuperada Febrero, 18 de: http://fluidos.eia.edu.co/hidraulica/laminar_turbulento.htm





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